Continúan las actividades delictivas de Harold Arango Gómez
Graves denuncias: continúan las actividades delictivas de Harold Arango Gómez desde centro carcelario
Pese a encontrarse privado de la libertad cumpliendo una condena en el establecimiento penitenciario La Picota de Bogotá, el interno Harold Arango Gómez continúa, desarrollando conductas delictivas desde su lugar de reclusión, lo que configura un escenario altamente preocupante en materia de seguridad penitenciaria y administración de justicia.
De acuerdo con la información recaudada por este medio, el mencionado PPL (persona privada de la libertad) habría logrado mantener en su poder equipos de comunicación no autorizados, tales como teléfonos celulares con acceso a internet, redes sociales y aplicaciones de mensajería instantánea, lo cual constituye una vulneración directa a los reglamentos del régimen penitenciario colombiano.
Fuentes al interior del centro de reclusión han confirmado que, en diferentes oportunidades, se han realizado incautaciones de dispositivos móviles en la celda del interno. No obstante, estas acciones han resultado insuficientes para neutralizar su accionar, evidenciándose una posible reincidencia en la conducta y, eventualmente, la existencia de fallas estructurales o complicidades que deben ser investigadas con la mayor rigurosidad.
Se ha establecido, además, que varias víctimas han sido contactadas a través de la aplicación Tinder, así como por medio de servicios de mensajería como WhatsApp, donde el sujeto, mediante el uso de identidades falsas y estrategias de manipulación emocional, logra generar confianza para posteriormente inducir a error y obtener beneficios económicos ilícitos.
Estas conductas podrían enmarcarse, de manera concurrente, en varios tipos penales contemplados en la legislación colombiana, entre ellos:
- Estafa (artículo 246 del Código Penal): al engañar a las víctimas con el fin de obtener provecho económico indebido.
- Suplantación de identidad: al utilizar perfiles falsos o hacerse pasar por terceros.
- Concierto para delinquir (artículo 340): en caso de verificarse la participación de otras personas dentro o fuera del centro penitenciario.
- Acceso abusivo a sistemas informáticos y uso de medios electrónicos para delinquir.
- Fuga de presos en modalidad impropia o violación de medidas de seguridad, al evadir las restricciones propias de su condición de recluso mediante el uso indebido de tecnologías.
- Posible responsabilidad disciplinaria y penal de terceros, si se llegare a comprobar la facilitación del ingreso o uso de dichos dispositivos.
En redes sociales, este medio ha venido documentando de manera reiterada el comportamiento delictivo del mencionado individuo, recopilando denuncias ciudadanas, evidencias digitales, capturas de conversaciones, registros de llamadas y testimonios de personas afectadas, quienes coinciden en el mismo patrón de conducta: acercamiento a través de plataformas digitales, generación de vínculos de confianza y posterior solicitud de dinero bajo falsas pretensiones.
En atención a la gravedad de los hechos, se han radicado nuevas denuncias formales ante la Fiscalía General de la Nación, así como solicitudes ante el juez de ejecución de penas y medidas de seguridad competente, y ante la dirección general del INPEC, con el fin de que se adopten medidas urgentes y efectivas.
Entre las acciones solicitadas se destacan:
- Traslado inmediato a un pabellón de alta seguridad o establecimiento con régimen restrictivo reforzado.
- Aislamiento preventivo, conforme a los lineamientos legales, para evitar la continuidad de la conducta delictiva.
- Restricción y vigilancia estricta de las comunicaciones, limitándolas únicamente a los canales autorizados y supervisados.
- Requisas permanentes, uso de tecnología de detección y bloqueo de señal celular.
- Apertura de investigaciones disciplinarias y penales internas, tanto al interno como a posibles funcionarios o terceros involucrados.
- Implementación de controles tecnológicos avanzados que impidan el uso de redes de datos dentro del establecimiento.
Este caso pone de manifiesto la urgente necesidad de fortalecer los mecanismos de control dentro de los centros penitenciarios del país, garantizando que las personas privadas de la libertad no continúen delinquiendo desde el interior de los mismos, en abierta contravía de los fines de la pena y del principio de resocialización.
Finalmente, este medio hace un llamado urgente a todas las personas que hayan sido víctimas de estas conductas para que interpongan las respectivas denuncias ante la Fiscalía General de la Nación, aportando todas las pruebas disponibles (conversaciones, consignaciones, números de contacto, perfiles digitales, entre otros).
Así mismo, se ha habilitado la línea de atención 301 610 1414, donde se brindará orientación y acompañamiento a las víctimas, con el fin de consolidar un frente común que permita frenar estas prácticas delictivas, judicializar a los responsables y evitar que más ciudadanos continúen siendo afectados.
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